Usar colores claros en la ropa de abrigo para las salidas de tarde

Ilustración de un paisaje

A medida que los días se acortan en septiembre, muchos trayectos que antes se hacían con luz natural terminan ahora con el sol ya bajo o incluso puesto. Una prenda de abrigo de color oscuro, perfectamente normal durante el día, se vuelve mucho más difícil de distinguir en cuanto la luz empieza a bajar.

Cambiar a colores claros en la última capa de ropa, la que queda a la vista, mejora la visibilidad sin necesidad de comprar ningún elemento especial. Esta prenda no tiene por qué ser nueva ni distinta a la que ya usas, basta con elegir un color más claro entre las opciones que ya tienes en casa.

Un cambio sencillo que se nota desde lejos

Los colores claros reflejan mejor la poca luz que queda al final del día, mientras que los oscuros tienden a absorberla y a confundirse con el fondo de la calle o de los árboles. Esta diferencia se nota especialmente en el momento exacto en que el sol ya casi ha desaparecido.

Combina esta prenda clara con las luces habituales de la bicicleta, en lugar de sustituir una cosa por la otra. Ambas funcionan de manera distinta y se complementan bien, cubriendo tanto la visibilidad por contraste como la que ofrece una luz propia.

Ten esta prenda clara siempre a mano en la mochila durante estos meses de transición, ya que la hora en que empieza a faltar la luz cambia semana a semana. Así no dependes de recordar el cambio de estación para llevarla contigo.

Este pequeño cambio de color en la ropa de abrigo no cuesta nada y mejora notablemente cómo te perciben los demás en las salidas de tarde. A medida que las tardes se acortan, esta costumbre sencilla se vuelve cada vez más útil.